El gasoducto de Monte Comán vuelve a incomodar al Gobierno de Mendoza. Una obra que lleva años esperando una definición política permanece paralizada pese a tener más del 60% de ejecución, mientras los vecinos continúan esperando un servicio que podría reducir sus costos de calefacción y abrir nuevas oportunidades productivas.
Una obra enterrada, pero también una promesa que quedó en el camino
El senador provincial Mauricio Sat llevó el reclamo a la Legislatura y cuestionó que la Provincia no haya logrado completar una infraestructura que, según explicó, ya tiene buena parte de la red construida.
“Tenemos una obra que generaría un antes y un después en una comunidad”, afirmó en diálogo con LV18.
El planteo resulta difícil de ignorar: mientras la discusión vuelve a la agenda política, la comunidad sigue sin gas natural pese a que buena parte de la infraestructura ya fue ejecutada.
Sat apuntó contra la falta de decisiones del Gobierno provincial
El legislador fue contundente al reclamar que la Provincia reactive los trabajos. Según explicó, lo pendiente es la conexión troncal al gasoducto y las instalaciones necesarias para poner en funcionamiento el sistema.
“No estoy prometiendo la obra, estoy tratando de visibilizar y poner en agenda algo que considero más que legítimo”, aclaró.
El reclamo no es nuevo. En 2025, el intendente Omar Félix también exigió al gobernador Alfredo Cornejo que cumpliera con el envío de fondos comprometidos para finalizar el gasoducto y advirtió que más de 37 kilómetros de red permanecían enterrados y sin uso.

Mauricio Sat reclamó reactivar el gasoducto de Monte Comán durante su visita al distrito.
Monte Comán espera mientras la discusión política continúa
Sat también apuntó contra lo que considera falta de planificación para el Sur mendocino y reclamó que las diferencias partidarias no impidan resolver una necesidad concreta.
“Para los vecinos es mucho dinero, para el Estado provincial no es tanto”, sostuvo al referirse al costo de completar los trabajos.
La propia legislación provincial contempló la construcción del gasoducto de Monte Comán y su red de distribución, lo que refuerza el carácter histórico del reclamo.





