Alexander Zverev cumplió con su condición de primer preclasificado y se consagró campeón del US Open tras vencer al estadounidense Ben Shelton por 6-3, 7-6 (2), 5-7 y 6-2, en una final de tres horas y media disputada ante una multitud en el estadio Arthur Ashe.
El tenista alemán fue superior durante gran parte del encuentro y supo controlar la intensidad de Shelton, que terminó pagando el desgaste acumulado a lo largo de una exigente quincena. Con un juego sólido y dominante, Zverev logró cerrar una final que tuvo momentos de tensión, pero que finalmente quedó bajo su control.
El título representa el segundo Grand Slam de su carrera, ambos obtenidos durante esta temporada. El alemán también se consagró en Roland Garros, aunque aquella definición ante el italiano Flavio Cobolli tuvo un desarrollo mucho más cambiante.
La consagración en Nueva York también ratifica el gran momento de Zverev, que volvió a sacar provecho de las ausencias y tropiezos de algunos de los principales candidatos. El italiano Jannik Sinner no participó del torneo, mientras que el español Carlos Alcaraz quedó eliminado en los cuartos de final. De esta manera, el alemán se afianza como uno de los grandes protagonistas del circuito y mantiene viva su ilusión de alcanzar el número uno del mundo.
Una muestra de su concentración durante la final quedó reflejada en la celebración del último punto. Zverev estaba tan enfocado en el partido que, tras ganar el punto decisivo, permaneció expectante esperando el saque de Shelton sin advertir inmediatamente que acababa de consagrarse campeón.
Con 9690 puntos en el ranking ATP en vivo, el alemán quedó a menos de 2000 unidades de la cima. En un 2026 en el que además alcanzó otra final de Grand Slam, Zverev volvió a alimentar el objetivo que persigue desde hace tiempo: convertirse en el mejor tenista del planeta.
El triunfo, además, dejó una curiosa estadística que vuelve a poner en valor la figura de Juan Martín Del Potro. Con la victoria de Zverev, 88 de los últimos 89 campeones de Grand Slam fueron europeos. La única excepción en ese período fue justamente la Torre de Tandil, quien levantó el trofeo del US Open en 2009.





