El exlegislador Facundo Moyano fue indagado este martes en la Unidad de Flagrancia (UFLA) Norte del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, en el marco de la causa en la que está imputado por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género contra su pareja, la modelo e influencer Candela Arizaga.
Tras prestar declaración, Moyano abandonó la fiscalía y, al ser consultado por la prensa, aseguró que «está todo aclarado». Sin embargo, la investigación continúa y deberá cumplir una serie de medidas restrictivas impuestas por la Justicia mientras avanza el expediente.
Desde su defensa señalaron que durante la indagatoria el exdiputado hizo referencia a un supuesto consumo de drogas que, según su versión, era compartido con Arizaga.
La causa se inició luego de un allanamiento realizado en el domicilio de Moyano. La joven, que había sido asistida por personal médico, recibió el alta durante la jornada.
En paralelo, la defensa del exlegislador anticipó que solicitará la nulidad del procedimiento realizado en su departamento al considerar irregular el ingreso previo de un tercero al inmueble. Se trata de Diego Di Santo, dirigente de la CGT de Lomas de Zamora e integrante del Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines (SUTPA).
De acuerdo con lo informado por el periodista Ignacio Damonte, Di Santo fue la única persona que ingresó al edificio durante las primeras horas de la mañana. Según ese relato, permaneció unos 15 minutos en el lugar, retiró un bolso con ropa y luego se lo entregó a Moyano, sin brindar declaraciones a la prensa.
El episodio que dio origen a la investigación ocurrió cuando Moyano y Arizaga fueron interceptados por efectivos policiales en la esquina de Virrey Vértiz y Sucre, a pocas cuadras del edificio ubicado sobre la avenida del Libertador al 5400. Fuentes vinculadas a la causa indicaron que ambos presentaban signos compatibles con un posible consumo de estupefacientes.
El acta policial también señala que, durante el procedimiento, Moyano mantuvo una actitud hostil y se mostró reticente a colaborar con los efectivos.
La declaración de Arizaga será incorporada como prueba una vez que su estado de salud le permita prestar testimonio. Además de las denuncias por violencia de género, la investigación también contempla las circunstancias relacionadas con un presunto consumo de drogas y la negativa de Moyano a someterse a estudios médicos.





