Después de varios años sin disputarse, el ciclismo de ruta volverá a vivir uno de sus eventos más tradicionales en el sur mendocino con la 33ª edición de la Vuelta de San Rafael, una competencia histórica que regresa al calendario deportivo local.
La carrera es organizada por la Asociación Sureña de Ciclismo y se desarrollará a lo largo de cinco jornadas, comenzando con un prólogo y continuando con cuatro etapas que recorrerán distintos puntos del departamento. El regreso de la prueba representa una noticia muy esperada por los amantes de este deporte, ya que la última edición se disputó en 2018.
En diálogo con LV18, el vicepresidente de la Asociación Sureña de Ciclismo, David Blas Astorga, destacó la importancia que tiene esta competencia para la región.
“Para todos los amantes del ciclismo esta carrera representa la fecha máxima, es la que normalmente corona la temporada de ruta”, expresó.

Un regreso que demandó esfuerzo
Desde la organización explicaron que recuperar la competencia no fue una tarea sencilla. El ciclismo regional atraviesa un contexto complejo marcado por la falta de sponsors y la disminución de competencias en la región de Cuyo, lo que obligó a redoblar esfuerzos para volver a poner en marcha la tradicional carrera.
Astorga explicó que junto a otros dirigentes trabajaron durante meses para concretar el regreso.
“Decidimos que había que recuperar esta competencia y nos dedicamos a buscar apoyos para que la Vuelta vuelva a ser una realidad”, señaló.
Además, dirigentes del ciclismo local advierten que en las últimas décadas se ha reducido el semillero del ciclismo infantil, algo que impacta directamente en la renovación de corredores y en el desarrollo del deporte a largo plazo.
Cinco días de competencia
La Vuelta de San Rafael comenzará el miércoles 11 de marzo con un prólogo nocturno que se disputará en el sector del Parque Norte, aprovechando una zona recientemente urbanizada con buena iluminación que permitirá cerrar el circuito al tránsito y ofrecer un espectáculo atractivo para el público.
Este tipo de prólogo suele ser una etapa corta, generalmente contrarreloj, que sirve para definir al primer líder de la clasificación general y ordenar el pelotón para las jornadas siguientes.
A partir de allí se disputarán cuatro etapas en línea que combinarán diferentes tipos de terreno.
La primera etapa tendrá un recorrido exigente hacia Valle Grande, atravesando sectores como Los Caracoles y el paredón, para luego dirigirse hacia La Llave y finalizar en el centro de la ciudad. Este trazado combina montaña y llano, lo que suele generar ataques tempranos y estrategias de equipo.
La segunda jornada tendrá como destino Los Reyunos, pasando por Salto de las Rosas, El Tropezón y Cuadro Benegas, ofreciendo un recorrido variado y atractivo para los ciclistas.
La tercera etapa se desarrollará en Villa 25 de Mayo, donde el pelotón completará varios giros a un circuito más corto ingresando por el sector del Puente Colorado, lo que permitirá al público seguir de cerca el desarrollo de la competencia.
El cierre de la carrera será con la tradicional etapa en el circuito Denita, un trazado urbano histórico que comprende calles como Alberdi, Espínola, Mitre y Sueta, donde los ciclistas deberán completar entre 14 y 15 vueltas en un formato intenso que suele definir la clasificación general.

Una carrera emblemática para el departamento
Las etapas tendrán distancias aproximadas de entre 105 y 115 kilómetros, buscando un equilibrio entre escaladores y especialistas en terreno llano, lo que promete una competencia abierta y disputada.
Para el ciclismo local, el regreso de la Vuelta de San Rafael significa mucho más que una competencia deportiva. Se trata de recuperar una carrera emblemática que durante años convocó a equipos de distintas provincias y posicionó al departamento como un escenario ideal para el ciclismo de ruta.
“En San Rafael la bicicleta forma parte de nuestra identidad. Todos crecimos con una pelota y una bicicleta”, concluyó Astorga, resaltando el fuerte vínculo entre la comunidad y este deporte.





