En un nuevo capítulo del ajuste brutal de Milei, el Gobierno nacional oficializó este lunes la resolución 218/2025 de la Secretaría de Energía, que establece un nuevo esquema de segmentación para los subsidios energéticos. Bajo el argumento de “racionalizar” el gasto público, se implementa una reforma que reducirá significativamente los beneficios que actualmente reciben millones de usuarios en todo el país, especialmente en las denominadas “zonas frías”.
La medida se enmarca en la emergencia energética nacional, que rige hasta el 9 de julio, y en la emergencia tarifaria y social, vigente hasta fin de año. Ambos decretos otorgan al Ejecutivo amplios poderes para modificar los criterios de acceso a los subsidios, bajo la premisa de una asignación “más eficiente y equitativa”. Sin embargo, en la práctica, este nuevo avance del ajuste brutal de Milei deja al descubierto una política regresiva que impacta de lleno en sectores vulnerables.
Menos subsidios, más controles: la lupa sobre los usuarios
El nuevo sistema obliga a los usuarios a chequear su nivel de subsidio a través de una herramienta digital, con la posibilidad de pedir revisión si consideran que fueron mal categorizados. A simple vista, parece una medida transparente. Pero detrás de la retórica tecnocrática, se oculta una estrategia clara: achicar el universo de beneficiarios y endurecer los requisitos para acceder a los descuentos.
Uno de los cambios más polémicos es la eliminación del régimen de Zona Fría para aquellos usuarios que posean más de un medidor a su nombre. Cerca de 150 mil personas perderán el beneficio completo, quedando relegadas a un descuento del 30% sobre la tarifa plena, en lugar del 50% otorgado a quienes prueben su vulnerabilidad.
El criterio aplicado se basa en un supuesto técnico del Ministerio de Economía: tener más de un medidor es sinónimo de “poseer u ocupar más de un inmueble”. Esta generalización deja fuera del beneficio a miles de personas que podrían estar en situación crítica, pero que por razones familiares, sucesorias o habitacionales, figuran con más de una conexión.
Una segmentación que no contempla la realidad social
Desde la ampliación del régimen de Zona Fría en 2021, más de 4,3 millones de usuarios —entre ellos, casi medio millón en Mendoza— acceden a descuentos del 30% o del 50%. Ahora, muchos de ellos quedarán fuera del esquema o deberán justificar su pobreza ante el Estado, mediante trámites ante ANSES y otras dependencias. El Estado no parte de la confianza en sus ciudadanos, sino de la sospecha permanente.
Como parte del endurecimiento, el Gobierno profundizará el cruce de datos con bases como ANSES y SINTyS. Si se detectan inconsistencias, los usuarios podrán ser excluidos de los subsidios, refacturados con intereses retroactivos y hasta sancionados legalmente. Una avanzada burocrática que refuerza la lógica del castigo sobre los hogares que ya padecen los embates del ajuste.
Digitalización sin inclusión: ¿y los que no tienen acceso?
Si bien se anuncia con bombos y platillos una plataforma online para consultar la segmentación, no todos los usuarios tienen acceso a internet o herramientas digitales. El modelo de autogestión propuesto por el Gobierno deja a muchas familias —particularmente adultos mayores o sectores rurales— sin una vía clara para defender su derecho a una tarifa justa.
Aunque se habilitan puntos presenciales en ANSES, el colapso de turnos y la falta de recursos en los organismos públicos son obstáculos frecuentes. Así, la digitalización se convierte en una trampa para excluir con apariencia de modernización.
Un recorte que castiga a los de siempre
El discurso de “eficiencia” y “focalización” es funcional a la narrativa oficialista del equilibrio fiscal. Pero detrás de ese relato se esconde un ajuste sin anestesia, que golpea con fuerza a quienes menos tienen. El ajuste brutal de Milei se ensaña con los usuarios de gas, mientras no se discuten los privilegios fiscales de grandes grupos económicos ni se pone freno a la fuga de capitales.
Lejos de proteger a los sectores vulnerables, esta nueva segmentación parece diseñada para reducir el gasto a cualquier costo, incluso el social. El Gobierno no distingue entre quienes abusan del sistema y quienes simplemente sobreviven como pueden en un contexto inflacionario asfixiante.
Más sobre el «ajuste brutal de milei»
https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/325932/20250526
https://lv18.com.ar/16665-2-inflacion-de-abril-2025-mensual-y-47-anual/





