El Incendio y explosión en Ezeiza marcó uno de los eventos industriales más graves del año. El siniestro ocurrió el viernes en el Polo Industrial Spegazzini y afectó a 21 empresas con pérdidas millonarias. Desde este lunes, los equipos de la Justicia ingresan por primera vez de manera formal para iniciar las pericias que permitirán reconstruir lo ocurrido.
La investigación está a cargo de la fiscal Florencia Belloc, titular de la Unidad Fiscal de Investigación 1 de Ezeiza, dependiente del Departamento Judicial de Lomas de Zamora. Durante el fin de semana el avance de las llamas impidió cualquier análisis técnico. El humo persistente y sectores aún activos hicieron imposible el acceso seguro de los especialistas.
Ahora que el fuego fue controlado en la mayor parte del predio, los peritos podrán comenzar a trabajar en los restos de las estructuras consumidas.

El origen del fuego y una explosión que amplió los daños
La información preliminar indica que el incendio se inició en uno de los galpones de la empresa Logischem. Desde allí se expandió con rapidez a compañías linderas como Iron Mountain, Larroca Minera, Almacén de Frío, Aditivos Alimentarios y Sinteplast. La presencia de materiales químicos provocó una explosión de gran magnitud que intensificó la destrucción.
La onda expansiva alcanzó un radio estimado de 15 kilómetros. Hubo daños en estructuras del Polo Industrial y también en viviendas de la zona. Ventanas rotas, techos levantados y paredes fisuradas fueron parte del impacto indirecto que dejó el episodio.
Más de 500 trabajadores de distintos cuerpos operativos respondieron a la emergencia junto a 70 dotaciones de bomberos, ambulancias, Policía Federal, Bonaerense y personal de Defensa Civil. La dimensión del evento obligó a sostener el operativo durante horas y a reforzar las tareas de enfriamiento para evitar nuevos focos.

La lupa sobre Iron Mountain
Mientras los equipos judiciales se preparan para ingresar, el caso ya abre interrogantes sobre la actuación de algunas empresas del predio. Uno de los focos de duda es Iron Mountain, que ya estuvo vinculada a incendios previos en Argentina y en otros países.
El ingeniero en seguridad y químico Edgardo Castro, que participó en los peritajes del incendio de Iron Mountain en Barracas en 2014, analizó las primeras imágenes del siniestro en Spegazzini. Según explicó en declaraciones radiales, solo será posible determinar el epicentro de la explosión, pero no las causas que la generaron. El motivo es simple: gran parte del predio quedó completamente arrasado.
Castro señaló que hablar de una fuga de gas como causa principal carece de sustento empírico. Por la magnitud del evento, los elementos que podrían confirmar o descartar esa hipótesis ya no existen. Lo único verificable serán los puntos donde hubo focos más violentos.
Señales que encienden nuevas sospechas
El especialista destacó elementos que considera llamativos. Según su mirada, las imágenes muestran que Iron Mountain se encontraba del lado contrario al avance natural del viento. Sin embargo, se incendió igual. Además, estaba ubicada a una distancia considerable de la planta química, pero aun así resultó destruida por completo.
Castro remarcó que, en ese tipo de instalaciones, el sistema de extinción debería haber funcionado para frenar el avance del fuego. La destrucción total sugiere que no hubo un mecanismo capaz de contener el siniestro.
Otro punto que destacó fue la diferencia en el color del humo. Mientras en la fábrica de neumáticos el humo era negro y denso, en el sector de Iron Mountain las columnas eran blancas. Esto indica que se quemaban materiales muy distintos. El dato refuerza la idea de que la propagación del fuego hacia ese punto no seguiría un patrón común.
Las dudas no terminan ahí. Según Castro, iniciar un incendio en ese tipo de depósitos no sería sencillo si las medidas de seguridad funcionaran. Para que todo el material almacenado se incendiara por completo, el sistema de extinción debería haber fallado de manera total.
¿Qué puede esclarecer la Justicia?
La fiscalía buscará determinar el punto exacto donde se inició el fuego. Parte de esa información provendrá de los testimonios de personas que estaban en el predio en el momento del siniestro. Lo que no podrá establecerse con certeza es si la explosión fue consecuencia de una fuga de gas o de otra reacción química.
Castro anticipó que surgirán muchas versiones sin sustento técnico. También advirtió que, en casos anteriores, las investigaciones sobre incendios industriales no avanzaron hacia responsabilidades penales concretas. El incendio de Iron Mountain en Barracas dejó 12 trabajadores muertos y aún no tiene definiciones firmes. El ingeniero sostuvo que, en este episodio, podría ocurrir lo mismo salvo que una empresa reclame económicamente a otra.
Un predio en shock y una comunidad afectada
El incendio y explosión en Ezeiza no solo dejó pérdidas económicas. Afectó a cientos de trabajadores que hoy no saben cuándo podrán retomar sus actividades. También generó inquietud entre los vecinos de Spegazzini por la potencia del estallido y el impacto en sus viviendas.
En los próximos días se esperan avances judiciales y nuevos informes sobre la situación ambiental. Los equipos de peritaje deberán analizar restos de materiales, estructuras colapsadas y la trayectoria del fuego para reconstruir los hechos. Será un proceso complejo, marcado por la destrucción casi total del área involucrada.
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