Una nueva jornada de protestas contra el Gobierno terminó este miércoles con represión policial, personas heridas y detenciones, a pesar de que la movilización se desarrollaba de forma pacífica y sin corte de calles. Según organismos de derechos humanos y equipos de primeros auxilios, más de 35 manifestantes resultaron heridos y al menos dos debieron ser hospitalizados.
Entre los detenidos volvió a estar el padre Francisco “Paco” Olveira, referente de Curas en Opción por los Pobres, quien fue arrestado junto a otras tres personas bajo la acusación de resistencia a la autoridad. Minutos después, y tras la intervención de legisladores y la presentación de registros fílmicos, un fiscal ordenó su liberación.
La represión durante una protesta pacífica
La movilización se desarrollaba sobre la vereda de la avenida Rivadavia, sin interrupción del tránsito. Sin embargo, las fuerzas de seguridad avanzaron con gases lacrimógenos y golpes. Muchas personas debieron ser asistidas por quemaduras en el rostro provocadas por los gases químicos lanzados por la policía.
Marisa Romero, voluntaria del Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios (CEPA), cuestionó el operativo: “Habría que revisar por qué se dio esta situación de represión si no se estaba infringiendo ninguna ley”.
Detención y liberación del padre Paco Olveira
Tras ser detenido, Olveira envió un mensaje a sus compañeros de Curas en Opción por los Pobres describiendo lo ocurrido. Relató que fue gaseado, detenido, liberado y nuevamente arrestado sin explicaciones claras, mientras permanecía dentro de un camión celular de la Policía Federal.
Diputados de Unión por la Patria se presentaron en el lugar y acompañaron el procedimiento. Gracias a videos registrados por periodistas y legisladores, un fiscal dejó sin efecto la detención y el sacerdote recuperó la libertad.

Manifestantes que continúan detenidos
Mientras Olveira fue liberado, otras tres personas permanecen detenidas en la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal Argentina. Se trata de Miguel Ángel Caly, Ivo Enríquez y Fidel Tomás Bravo, quienes siguen a disposición judicial.
Personas heridas y crisis convulsivas
Desde el CEPA informaron que asistieron a numerosas personas afectadas por gases, empujones y golpes. Dos manifestantes sufrieron crisis convulsivas y debieron ser hospitalizados.
Uno de los casos más graves fue el de Fernando Quinteros, un hombre con una pierna amputada y epilepsia, que participa cada miércoles de las marchas de los jubilados. Testigos indicaron que intentó impedir la detención de otra persona y, al ser reducido por efectivos policiales, sufrió una convulsión. Los agentes lo soltaron y se retiraron, dejándolo tendido en el suelo.
Quinteros fue asistido por personal de primeros auxilios y trasladado por el SAME al hospital de Ramos Mejía. Vestía una remera con la frase: “Hay que ser muy cagón para pegarle a una persona con discapacidad”.

Demoras en la asistencia médica
La diputada Myriam Bregman estuvo presente durante la represión y denunció las dificultades para el ingreso de ambulancias. “Con este operativo desmedido, las ambulancias no pueden llegar rápido. El SAME tardó más de media hora”, señaló.
Un operativo con múltiples fuerzas
El despliegue de seguridad incluyó a la Policía Federal, Gendarmería Nacional y grupos motorizados de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Según el monitoreo de la Comisión Provincial por la Memoria, más de 35 personas fueron golpeadas o heridas por gas pimienta, y dos debieron ser hospitalizadas.
Continuidad de la doctrina de seguridad
El operativo fue comandado por Alejandra Monteoliva, actual ministra de Seguridad, quien al asumir prometió dar continuidad total a la llamada “doctrina Bullrich”. La ex ministra respaldó públicamente su accionar, mientras organizaciones sociales denuncian que cada miércoles se profundiza la violencia contra manifestantes, en especial jubilados.

El rol del CEPA en las protestas
Voluntarios del CEPA acompañan las movilizaciones desde principios del año pasado, cuando comenzaron las marchas de jubilados contra haberes que no guardan relación con el costo de vida. Brindan asistencia a manifestantes, transeúntes e incluso personal policial.
“El involucrarse es fundamental. No alcanza con decir cómo deberían ser las cosas”, explicó Romero. El equipo está integrado por personas de distintas profesiones, todas capacitadas en primeros auxilios, y cada miércoles son testigos del uso desproporcionado de la fuerza durante las protestas contra el Gobierno.
Más sobre «protestas contra el Gobierno»
https://lv18.com.ar/represion-en-la-marcha-de-jubilados-hubo-82-heridos/
https://www.instagram.com/reel/DUWQWFuEzUC/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA==





