Mendoza enfrenta una compleja situación energética que golpea directamente al bolsillo de los conductores y a la operatividad de las industrias. En las últimas horas, el Gas Natural Comprimido (GNC) registró un nuevo incremento en la provincia, marcando una tendencia que parece no tener techo, mientras el sistema de distribución comienza a mostrar fisuras ante la llegada prematura de las bajas temperaturas.

Un incremento interanual que casi duplica el ritmo inflacionario
El incierto panorama energético para el resto del invierno mendocino
El escenario para quienes utilizan GNC en Mendoza se ha vuelto crítico. Con el último ajuste aplicado del 10%, el combustible suma diez subas en los últimos doce meses, posicionándose muy por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Esta suba no es uniforme: dependiendo de la petrolera y la ubicación, los conductores encuentran brechas significativas de precio entre una estación y otra.
A la presión económica se suma la contingencia climática. El descenso de las temperaturas registrado en los últimos días disparó la demanda de gas en los hogares, lo que obligó a las distribuidoras a aplicar restricciones de carga.
Bajo la modalidad de contratos interrumpibles, varias estaciones de servicio y grandes industrias locales han sufrido cortes parciales o totales para garantizar que el fluido llegue a los usuarios residenciales, complicando la logística de miles de trabajadores que dependen del gas para movilizarse.

Invierno anticipado y bolsillos flacos: subas y cortes de suministro en estaciones de GNC
Cuanto aumento el GNC
En las estaciones Axion rondó los $67 y dejó su precio en $789, en las YPF la suba fue de aproximadamente $47, situando el valor en los $799. De esta manera, el rango general en el Gran Mendoza se estabilizó entre los $770 y $800.





