Con la llegada de las bajas temperaturas, especialistas recomiendan extremar los cuidados en el uso de calefactores y estufas para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono. El instalador sanitario y gasista de segunda categoría, Gastón Bustos, advirtió que el mantenimiento anual de los artefactos “es fundamental para prevenir riesgos dentro del hogar”.
La llama azul es la principal señal de seguridad
Bustos explicó que la llama siempre debe ser azul. Si aparece amarilla, naranja o parpadea, puede existir una mala combustión y presencia de monóxido de carbono. También alertó sobre olores extraños, mareos, náuseas o dolor de cabeza al encender los equipos.

Ventilación y rejillas: claves para evitar accidentes
El gasista recordó que las rejillas de ventilación deben permanecer destapadas durante todo el año. “No son un accesorio, permiten renovar el oxígeno y evacuar gases peligrosos”, señaló. Además, recomendó evitar el uso prolongado de pantallas infrarrojas o calefactores de cámara abierta, especialmente durante la noche.
Mantenimiento anual y revisión profesional
Según Bustos, los calefactores suelen acumular suciedad, pelos de mascotas e insectos durante los meses sin uso. Por eso aconsejó limpiar quemadores, revisar conductos y controlar conexiones antes del invierno. También pidió no calefaccionarse con hornallas u hornos de cocina por el alto riesgo que implica.
Para consultas o revisiones, el especialista atiende al 2604-580433.




