La caída en las ventas del Día del Padre volvió a encender una alarma en el comercio minorista. Según el informe de CAME, las ventas retrocedieron un 0,3% a precios constantes respecto del año pasado y acumulan cuatro años consecutivos de baja.
Promociones y cuotas no alcanzaron para revertir la tendencia
El dato adquiere mayor relevancia porque más del 80% de los comercios ofreció descuentos, cuotas y facilidades de pago. Sin embargo, los consumidores mantuvieron una actitud cautelosa y priorizaron los productos más económicos o aquellos que estaban en oferta.
«La demanda está muy dura y muy selectiva», afirmó Salvador Femenía, vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en diálogo con LV18. Además, sostuvo que el esfuerzo de los comerciantes no se vio compensado con un mayor volumen de ventas.

Qué compraron los argentinos para regalar
Los rubros que lograron resultados positivos fueron indumentaria, librería, electrodomésticos y artículos para el hogar. Aun así, predominó la búsqueda de opciones de menor valor.
El ticket promedio alcanzó los $78.986, una cifra que, según Femenía, refleja las limitaciones económicas de muchas familias.
Endeudamiento y consumo estancado
El dirigente advirtió que las promociones bancarias ya no generan el impacto de años anteriores debido al elevado nivel de endeudamiento. «Hay familias que refinancian saldos de tarjetas con tasas muy altas y eso termina afectando la capacidad de consumo», explicó.
Aunque observó un leve movimiento en las últimas semanas, Femenía consideró que mientras no mejoren los ingresos y las condiciones económicas, el comercio seguirá atravesando un escenario de fuerte restricción.





