El sistema previsional argentino vuelve a estar en el centro del debate. La finalización de las moratorias previsionales, la dificultad para reunir los 30 años de aportes y la fuerte caída de la natalidad plantean un escenario que, según especialistas, exige reformas urgentes para garantizar su sostenibilidad.
Menos jubilaciones tras el fin de la moratoria
Durante una entrevista con LV18, el economista del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), Jorge Colina, sostuvo que el principal problema actual no pasa por la edad jubilatoria, sino por la exigencia de acreditar 30 años de aportes.
«Lo que tiene que hacer el sistema previsional no es una reforma de dinero, sino sacar ese mínimo de 30 años para que la gente se pueda jubilar con los años de aporte que tenga», afirmó.
Según explicó, tras el vencimiento de la moratoria, las jubilaciones se redujeron significativamente. «En 2024 se jubilaron 400 mil personas y en 2026 van a jubilarse apenas 200 mil», advirtió.
Un sistema estable, pero con un futuro preocupante
Colina explicó que actualmente cerca del 60% de los ingresos previsionales proviene de aportes y contribuciones, mientras que el resto se financia con distintos impuestos y recursos del Tesoro Nacional.
Sin embargo, advirtió que el verdadero desafío llegará en los próximos años por el envejecimiento poblacional y la baja natalidad.
«El sistema actual está estable en terapia intensiva, pero para el futuro va a recontra terapia intensiva», aseguró.
El especialista recordó que en 2015 nacían alrededor de 770 mil niños, mientras que en 2025 esa cifra cayó a 400 mil, reduciendo la cantidad de futuros trabajadores que sostendrán el régimen de reparto.
El ahorro privado, cada vez más importante
Frente a ese escenario, Colina sostuvo que las jubilaciones seguirán existiendo, aunque con haberes insuficientes para mantener el nivel de vida.
«La clase media tiene que empezar a pensar que debe ahorrar para cuando se jubile, porque la jubilación no le va a mantener el nivel de vida», concluyó.





