La crisis del empleo ya no puede analizarse solamente desde los números de la macroeconomía. En San Rafael, la realidad que llega todos los días a la Oficina de Empleo muestra otra cara: personas que buscan desesperadamente trabajo, jubilados que necesitan seguir trabajando y familias que no encuentran cómo sostener sus gastos básicos.
Fabiana Esperanza, coordinadora de la Oficina de Empleo de la Municipalidad de San Rafael, describió en LV18 un escenario que, lejos de ser exclusivamente local, refleja una problemática que atraviesa a buena parte del país.
“La gente está desesperada” y busca cualquier trabajo
“Nos están pidiendo encontrar alguna tarea a realizar para tratar de cubrir, aunque sea, un mínimo plato en la mesa”, sostuvo Esperanza.
La funcionaria también señaló las dificultades que atraviesan comercios y pequeñas empresas, en un contexto donde los costos y la caída del consumo complican la posibilidad de sostener puestos laborales.
El problema nacional aterriza en San Rafael
Mientras desde los gobiernos nacional y provincial se suele poner el foco en variables macroeconómicas, en las oficinas de empleo la discusión tiene otra urgencia: conseguir trabajo.
“Ellos no saben de macroeconomía. (…) Ellos saben de la realidad día a día: ‘Tengo… no tengo… tengo para poner en la mesa’”, cuestionó Esperanza.
Y allí aparece una responsabilidad política que no puede esquivarse. Nación define buena parte de las políticas económicas, laborales y sociales que condicionan el empleo, mientras Mendoza tiene competencias directas sobre programas, capacitación y articulación laboral. Si el resultado que reciben los ciudadanos es desesperación, trabajos informales y familias endeudadas, la discusión no puede limitarse a explicar que “la macro se ordenó”.

Fabiana Esperanza aseguró que la demanda de empleo creció y advirtió sobre la situación de trabajadores, jubilados y mujeres jefas de hogar.
Jubilados y mujeres jefas de hogar, entre los casos más duros
Esperanza relató que cada vez son más los jubilados que buscan tareas para completar sus ingresos y destacó especialmente la situación de mujeres jefas de hogar.
“Si tengo que lavar baños, lavo baños”, contó que le dijo una mujer que llegó a su oficina buscando trabajo.
La frase expone una contradicción difícil de ignorar: mientras se habla de recuperación económica, hay personas que no están pidiendo asistencia, sino una oportunidad para trabajar.
Una crisis que exige respuestas de Nación y Mendoza
El municipio puede intermediar, capacitar y conectar trabajadores con empresas, pero no controla las variables centrales que determinan el mercado laboral.
Por eso, lo que ocurre en San Rafael debería ser una señal de alarma para Nación y Mendoza. “La situación hoy es muy grave. Creo que le han sacado los ojos a los trabajadores”, afirmó Esperanza.





