En el marco del Día del Agricultor, que se conmemora este 8 de septiembre, los pequeños y medianos productores de San Rafael atraviesan una nueva temporada agrícola con preocupación por las contingencias climáticas y la falta de herramientas de protección frente al granizo.
La decisión del Gobierno provincial de discontinuar el sistema aéreo de lucha antigranizo generó inquietud entre las entidades productivas. El tema fue uno de los ejes de la reciente reunión mantenida entre la Municipalidad de San Rafael, entidades intermedias y uniones vecinales, donde se planteó la necesidad de sostener mecanismos de mitigación que permitan reducir el impacto de las tormentas.
En diálogo con LV18, David Marangui, representante de la Asociación de Elaboradores de Vino Artesanal y Casero, sostuvo que la problemática excede una discusión sobre la efectividad de un sistema determinado y remarcó que los productores necesitan contar con distintas herramientas para afrontar las dificultades de la actividad.
Marangui, quien se dedica a la producción desde el año 2000, señaló que el agricultor enfrenta cada temporada distintos factores que complican la continuidad de la actividad, entre ellos el granizo, las condiciones climáticas, la disponibilidad de agua y las dificultades económicas para comercializar la producción.
En ese sentido, consideró que el Estado debe garantizar condiciones que permitan sostener la producción y que, si se pretende avanzar hacia una transformación o diversificación de la matriz productiva, primero deben existir las condiciones mínimas para que los productores puedan proyectar su actividad.
Uno de los principales reclamos está relacionado con las posibilidades concretas de los pequeños productores para proteger sus cultivos. Frente a alternativas como la instalación de mallas antigranizo, los costos representan una dificultad significativa para quienes no cuentan con financiamiento o capacidad económica suficiente para afrontar soluciones individuales.
Durante la entrevista, el representante de la asociación también cuestionó que la discusión pueda quedar atravesada por diferencias políticas.
«No puede decidir siendo una cuestión política», planteó, al considerar que la protección de una matriz productiva debería abordarse como una política de Estado provincial.
Marangui también manifestó su preocupación por lo que percibe como un distanciamiento del Gobierno provincial respecto de las necesidades de San Rafael y señaló que el departamento posee una economía diversificada, donde la actividad agrícola convive con sectores que han crecido, como el turismo.
Respecto del sistema de lucha antigranizo, sostuvo que, desde su perspectiva como productor, cualquier herramienta que permita disminuir aunque sea parcialmente el riesgo merece ser considerada.
«Hay que sostener cualquier cosa que dé la posibilidad a que disminuya aunque sea un uno por ciento la posibilidad de que caiga un granizo», expresó.
La preocupación se intensifica ante la proximidad de la temporada de tormentas y mientras continúan las gestiones para elevar una contrapropuesta a la Provincia. Para los productores, el desafío no se limita al granizo: también involucra el acceso al agua, las condiciones económicas y la posibilidad de mantener en funcionamiento una actividad que constituye una parte importante de la economía de numerosas familias sanrafaelinas.
En este Día del Agricultor, el reclamo vuelve a poner en primer plano la necesidad de generar condiciones que permitan a quienes trabajan la tierra afrontar las contingencias climáticas y sostener la producción local a futuro.





