La producción de frutos secos viene ganando espacio dentro de la actividad agrícola de San Rafael, con la nuez como uno de los cultivos que logró consolidarse en los últimos años. Al mismo tiempo, el consumo de estos productos creció, impulsado principalmente por el interés en una alimentación saludable y su incorporación a distintos hábitos y preparaciones.
En diálogo con LV18, Jorge Albanes, productor de nuez, contó cómo comenzó su experiencia en esta actividad, a partir de una propiedad familiar y con el objetivo de incursionar en una producción que por entonces tenía poca presencia en la zona.
Según relató, sus primeros pasos estuvieron acompañados por productores y referentes del Valle de Uco, quienes le brindaron asesoramiento para conocer las características del cultivo. Desde entonces, el emprendimiento fue creciendo a partir de la experiencia, el aprendizaje y la perseverancia.
Albanes destacó que el consumo de frutos secos se incrementó considerablemente. Mientras anteriormente la nuez tenía una presencia más vinculada a la pastelería, actualmente forma parte de la alimentación cotidiana de muchas personas, debido a sus propiedades nutricionales y al interés por productos considerados saludables.
El cultivo de nogales requiere cuidados durante todo el año, que incluyen riego, fertilización y tareas destinadas a obtener frutos de calidad. La cosecha y el posterior acondicionamiento también forman parte de un proceso que demanda trabajo y conocimiento.
Una vez recolectada, la nuez debe atravesar distintas etapas antes de llegar al consumidor. Se retira la cobertura exterior, se realiza el lavado y posteriormente el secado, que puede efectuarse mediante hornos. Luego, el producto puede comercializarse con cáscara o bien como pulpa, aunque el procesamiento presenta desafíos para los pequeños productores debido al costo de la maquinaria específica.
El productor también explicó que el nogal es un cultivo de largo plazo. Desde la implantación hasta comenzar a obtener una producción significativa pueden transcurrir alrededor de seis años, mientras que alcanzar un equilibrio entre los costos y los ingresos puede demandar más de ocho años.
Por ese motivo, Albanes remarcó que la perseverancia y las ganas de emprender son fundamentales para quienes deciden iniciarse en esta actividad. A las dificultades propias del cultivo se suman las condiciones climáticas y los distintos obstáculos que aparecen a lo largo del proceso productivo.
En este contexto, San Rafael también avanza en la generación de espacios de capacitación y encuentro para quienes ya producen frutos secos o evalúan incorporarse al sector. En ese sentido, el jueves 10 se realizará una Jornada de Frutos Secos, de 8.30 a 18, en el Centro Integrado Universitario (CIU), ubicado en General Paz y Urquiza.
La actividad tendrá un carácter técnico e informativo y contará con la participación de especialistas y referentes vinculados a la producción de frutos secos. También se abordarán aspectos relacionados con el manejo de los cultivos y la comercialización.
La jornada representa una oportunidad para conocer las características de producciones como la nuez, la almendra y el pistacho, además de analizar qué zonas presentan mejores condiciones para cada cultivo y cuáles son los desafíos que enfrenta el sector.
Con el crecimiento del consumo y el interés por diversificar la producción agrícola, los frutos secos aparecen como una alternativa que continúa desarrollándose en San Rafael. Detrás de cada nuez, sin embargo, existe un proceso de varios años que requiere inversión, conocimiento y constancia para transformar una plantación en una producción sustentable.






