En el marco del Mes de la Prevención del Suicidio, más de 50 estudiantes secundarios de distintos establecimientos educativos de San Rafael participaron del cuarto encuentro de “Jóvenes y Salud”, una iniciativa que busca acercar herramientas de prevención, información y acompañamiento entre pares.
La jornada se desarrolló en la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria y contó con la participación de alumnos representantes de diferentes escuelas. En aquellos establecimientos que no cuentan con centros de estudiantes, fueron convocados jóvenes designados especialmente para participar del encuentro.
Paula Gómez, psicóloga de la Dirección de Salud, explicó que uno de los objetivos principales es brindar herramientas a los representantes estudiantiles para que puedan compartirlas posteriormente con sus compañeros.
“La idea es trabajar con los chicos de los centros de estudiantes, brindarles información y que ellos puedan replicarla en sus escuelas con los demás compañeros”, señaló.
Durante la actividad se trabajó sobre distintas herramientas destinadas a reconocer señales de alerta relacionadas con la salud mental. La propuesta contempló situaciones que pueden presentarse tanto en los propios adolescentes como en amigos, compañeros y otras personas de su entorno.
Además de recibir información, los estudiantes fueron convocados a participar en la elaboración de campañas de prevención que luego podrán llevar adelante en sus respectivas instituciones educativas. De esta manera, la iniciativa busca que los jóvenes se conviertan en multiplicadores de los conocimientos y recursos adquiridos durante la jornada.
Un programa de salud mental destinado a adolescentes
La Dirección de Salud también desarrolla el programa de Salud Mental Adolescente, conformado por un equipo de tres psicólogas que trabaja junto a establecimientos educativos de todo el departamento.
Las instituciones pueden solicitar talleres específicos para abordar distintas temáticas relacionadas con la salud mental. Las actividades tienen un formato interactivo y buscan promover la participación de los adolescentes, además de generar espacios donde puedan plantear inquietudes y realizar consultas individuales.
La propuesta no está destinada exclusivamente a escuelas secundarias. También pueden acceder instituciones de la comunidad que trabajen con adolescentes a partir de los 13 años.





