Mendoza se convirtió en la primera jurisdicción argentina en establecer un marco regulatorio integral para el uso de cannabis medicinal veterinario. La medida crea el Programa de Acceso a Cannabis Medicinal para Pacientes Veterinarios (REPROVET) y busca garantizar seguridad, trazabilidad y control sanitario en los tratamientos.
Qué cambia con la nueva reglamentación
La normativa formaliza una práctica que ya se aplicaba en algunos casos clínicos y crea registros específicos para tutores y profesionales. Además, establece controles sobre la producción, distribución y administración de los productos derivados del cannabis destinados a animales.
Para qué enfermedades se utiliza
Durante una entrevista en LV18, el médico veterinario Pablo Noguerol explicó que el cannabis medicinal veterinario se emplea principalmente en patologías complejas como epilepsia, convulsiones, dolor crónico, enfermedades neurodegenerativas y cuidados paliativos.
“El CBD tiene efectos analgésicos, antiinflamatorios, ansiolíticos y neuroprotectores”, señaló el especialista, quien destacó que suele utilizarse como complemento de otros tratamientos.

Más control y mayor seguridad
Noguerol remarcó que uno de los principales beneficios de la reglamentación es la trazabilidad. Según explicó, permitirá trabajar con productos cuya composición y concentración estén verificadas, evitando la informalidad de preparados sin controles.
La resolución también crea el Registro de Médicos Veterinarios Prescriptores (REMVEP), donde deberán inscribirse los profesionales capacitados para indicar estos tratamientos.
Producción y seguimiento científico
La normativa habilita, bajo estrictas condiciones, el cultivo con fines terapéuticos para pacientes veterinarios registrados. Además, todos los aceites y extractos deberán ser analizados en laboratorios acreditados para garantizar su calidad y seguridad.





