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Casarse en 2026: cuánto cuesta organizar una boda y cuáles son las nuevas tendencias

Por LV18 San Rafael

29 de agosto de 2026
Ailén Rojo, productora de eventos, explicó cuáles son los costos, servicios y nuevas tendencias que atraviesan actualmente a los casamientos.

Con la llegada de la temporada de eventos, los casamientos vuelven a ocupar un lugar destacado en la agenda. Organizar una boda implica tomar numerosas decisiones, desde la elección del lugar y el catering hasta la música, la ambientación y las distintas experiencias que se ofrecen a los invitados.

En diálogo con La Fórmula del Día, Ailén Rojo, productora de eventos, contó cómo se encuentra actualmente el mercado de los casamientos y cuáles son las principales tendencias que eligen las parejas.

Rojo explicó que el primer paso consiste en conocer las preferencias de cada pareja y establecer un presupuesto. A partir de allí se seleccionan los proveedores, se organizan las contrataciones y se planifica cada detalle del evento.

La especialista recomendó comenzar con aproximadamente un año de anticipación, aunque señaló que también existen parejas que organizan su boda con mucho menos tiempo. La planificación incluye desde la búsqueda de proveedores hasta la logística, los requerimientos técnicos y la coordinación durante la jornada.

Ailén Rojo, productora de eventos, explicó cuáles son los costos, servicios y nuevas tendencias que atraviesan actualmente a los casamientos.

¿Cuánto cuesta una boda?

Uno de los principales interrogantes es cuánto dinero se necesita actualmente para realizar un casamiento. Según explicó Rojo, una boda clásica, con proveedores de buena relación entre calidad y precio e incluyendo los principales gastos —como alianzas, vestimenta, catering y otros servicios— puede calcularse en torno a 100 dólares por invitado, como referencia aproximada.

El costo final, sin embargo, depende de la cantidad de personas y de los servicios elegidos. Algunos gastos son fijos, mientras que otros, como el catering, varían de acuerdo con el número de invitados.

En ese sentido, la productora destacó que la modalidad de que los invitados colaboren con el costo de la celebración se mantiene vigente y, en algunos casos, incluso se incorporan alternativas para realizar esos pagos con tarjeta.

Más experiencias y menos baile durante horas

Las bodas también cambiaron en cuanto a las propuestas para los invitados. Rojo señaló que actualmente se busca generar distintos momentos de entretenimiento a lo largo de la celebración, en lugar de concentrar toda la fiesta en varias horas consecutivas de baile.

Entre las tendencias aparecen las llamadas experiencias o “momentos drop”: actividades que buscan sorprender a los invitados y generar distintos puntos de interés durante la noche. Algunas opciones mencionadas fueron barras de café de autor, food trucks, piñatas personalizadas, lanzamientos de objetos y hasta espacios de tatuajes temporales o pequeños tatuajes durante el evento.

También continúa el protagonismo de la música, la iluminación y las barras de tragos, aunque cada pareja define cuáles son los aspectos que considera prioritarios.

La importancia de una wedding planner

Rojo explicó que contratar una wedding planner puede resultar especialmente útil para parejas que no tienen tiempo o conocimientos para organizar una celebración de estas características, pero también para quienes simplemente quieren asegurarse de que todos los detalles estén coordinados.

El trabajo comienza con una primera reunión para definir el presupuesto, el estilo de la boda y las características que tendrá el evento. Luego se seleccionan proveedores, se personalizan las propuestas, se organiza la logística y finalmente se confecciona un cronograma detallado para el día de la celebración.

La intención es que los novios puedan disfrutar de la fiesta sin tener que ocuparse de resolver los inconvenientes que puedan surgir durante el evento.

Así, con una temporada de celebraciones que vuelve a tomar impulso, las bodas incorporan nuevas experiencias y formatos, mientras las parejas buscan personalizar cada vez más una jornada que, además de celebrar el matrimonio, apunta a convertirse en una experiencia memorable para todos los invitados.