En una jornada marcada por la incertidumbre y la angustia, la empresa fabricante de neumáticos Fate ha procedido al envío de los últimos telegramas de despido a los trabajadores que aún resistían el cierre de la planta. Esta medida representa el capítulo final de un conflicto que se extendió por meses y que ha transformado el panorama industrial del municipio de San Fernando. Los últimos empleados, que mantenían guardias y reclamos en las inmediaciones de la fábrica, recibieron la notificación oficial de la desvinculación definitiva, cerrando así cualquier posibilidad de reactivación inmediata bajo la actual administración.

La empresa aceleró los trámites de despido para evitar nuevas tomas o
bloqueos que pudieran retrasar el desmantelamiento de las instalaciones.
Intervención del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires
Ante la escalada del conflicto, la cartera laboral bonaerense ha intentado intervenir para forzar una mesa de negociación. El objetivo del gobierno provincial es evitar la pérdida masiva de puestos de trabajo y garantizar que la empresa cumpla con todas las obligaciones legales vigentes. Sin embargo, la dirección de Fate ha mantenido una postura firme respecto a la inviabilidad económica de la operación, citando la caída en la demanda y los altos costos impositivos como factores determinantes para el cese de actividades. La provincia busca establecer un canal de diálogo que permita, al menos, mitigar el impacto social en la región.
La trama política y el cruce con el Gobierno Nacional
El cierre de Fate no ha estado exento de repercusiones políticas de alto nivel. El Presidente de la Nación ha sido contundente en sus declaraciones, apuntando directamente contra las autoridades de Fate y del grupo Techint en diversas intervenciones. El mandatario ha cuestionado las estructuras de costos y la competitividad del sector, mientras que desde el ámbito empresarial se señala la falta de condiciones macroeconómicas para sostener la producción. Este «fuego cruzado» ha convertido el cierre de la planta en un emblema de la tensión entre el modelo industrial tradicional y las nuevas políticas económicas implementadas desde la Casa Rosada.

Vista aérea de la fábrica de Fate, que hoy luce paralizada tras meses de conflicto gremial.
Un desenlace tumultuoso para la mayor fabricante de neumáticos
La salida de los últimos trabajadores se produjo en un clima de extrema tensión. Según fuentes cercanas al sindicato, la empresa aceleró los trámites de despido para evitar nuevas tomas o bloqueos que pudieran retrasar el desmantelamiento de las instalaciones. La trama detrás de este cierre revela un final tumultuoso, donde las negociaciones paritarias fallidas y los cambios en las reglas de importación terminaron por asfixiar la operatividad de la fábrica. Con el envío de estos últimos telegramas, se sella el destino de una planta que supo ser líder en el mercado regional de neumáticos.
Más información sobre Cierre de Fate:
https://lv18.com.ar/cierre-de-fate-sin-acuerdo-nueva-audiencia-910despidos/





