La crisis industrial volvió a quedar expuesta con números que dificultan hablar de una recuperación sostenida. La producción manufacturera acumuló una caída del 2% durante los primeros siete meses de 2026, según los indicadores adelantados del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA).
El dato más revelador aparece al mirar la evolución mensual: en julio, la actividad habría crecido 1,4% interanual, pero retrocedió 0,6% frente a junio. La propia UIA advierte que la comparación anual está favorecida por una base muy baja, por lo que el resultado no alcanza para confirmar un cambio de tendencia.
La industria sigue condicionada por la falta de demanda
La construcción y el sector automotor aparecen entre los principales focos de preocupación. Los despachos de cemento bajaron 4,6% mensual y la producción automotriz se desplomó 6,8% en julio, con una contracción interanual del 18%. También cayó 3,5% el consumo eléctrico de los grandes usuarios industriales.
El panorama, sin embargo, no es uniforme. El acero avanzó 3,4% mensual y los bienes destinados al consumo masivo acumularon una mejora del 1,8%. En contraste, los bienes durables y semidurables se contrajeron 21% interanual durante el primer semestre.
La señal crítica es clara: algunos indicadores muestran rebotes puntuales, pero todavía no aparece un motor capaz de transformar esas mejoras en una recuperación industrial sostenida.





