La producción de ciruela atraviesa un escenario marcado por las heladas tardías, las dificultades comerciales y las condiciones de acceso a los mercados internacionales. En San Rafael, el impacto definitivo de las bajas temperaturas sobre la próxima cosecha todavía deberá esperar algunas semanas para poder determinarse.
En diálogo con LV18, Oscar Morbidelli, presidente del Clúster de Ciruela Industria de Mendoza y titular de la Asociación Argentina de Ciruela para Industria (AACI), explicó que las heladas registradas recientemente, con temperaturas que en algunos sectores llegaron a ubicarse entre 1,5 y 3 grados bajo cero, se produjeron durante una etapa de capullo y floración.
Según señaló, la humedad podría atenuar parte del impacto, aunque el daño definitivo recién podrá conocerse hacia fines de octubre o principios de noviembre, cuando avance el desarrollo de los frutos y pueda evaluarse el comportamiento de las plantas.

Oscar Morbidelli, presidente del Clúster de Ciruela Industria de Mendoza y titular de la Asociación Argentina de Ciruela para Industria (AACI)
Pese a este contexto, Morbidelli sostuvo que las perspectivas comerciales para la temporada continúan siendo positivas, aunque reconoció que existe una retracción de la demanda internacional vinculada con la situación económica mundial.
Brasil continúa siendo el principal mercado para la producción argentina, mientras que el sector también observa oportunidades en Europa. En este último mercado, Argentina atraviesa un proceso de reducción gradual de los aranceles de ingreso, una situación que busca mejorar las condiciones de competencia con otros países productores.
El sector también espera la firma de los protocolos fitosanitarios con China, que, según explicó Morbidelli, permitirían ampliar las posibilidades comerciales para la ciruela argentina. El mercado asiático representa una oportunidad tanto para el producto seco como, posteriormente, para la ciruela fresca, aunque esta última requiere condiciones específicas de empaque y conservación.
Otro de los desafíos señalados está relacionado con el valor agregado. Mientras competidores como Chile comercializan buena parte de su producción fraccionada y preparada para llegar al consumidor final, Argentina continúa exportando predominantemente ciruela a granel. Esto implica que el producto debe ser reprocesado y reenvasado en el destino, dejando parte del valor de la cadena comercial fuera del país.
En el ámbito local, una de las preocupaciones del sector está vinculada con el Fondo Compensador Agrícola. Morbidelli señaló que no había recibido confirmación formal sobre una eventual solución para las heladas ocurridas antes del vencimiento establecido para el pago de la cobertura.
El productor explicó que esta situación genera incertidumbre, ya que la cobertura comienza a regir una vez cumplidos los requisitos establecidos por el sistema, mientras que las bajas temperaturas pueden producirse antes de ese momento.
Otro de los temas abordados fue la lucha antigranizo. Morbidelli consideró que la prevención debería abordarse como un sistema integral y no depender de una única herramienta. En ese sentido, mencionó la combinación de aeronaves, otros métodos de mitigación, estructuras de protección y seguros agrícolas.
Respecto de la efectividad del sistema, sostuvo que existen situaciones en las que se ha observado una reducción del tamaño del granizo y planteó que las distintas herramientas deberían complementarse para reducir los riesgos sobre la producción.
De cara a la temporada, el sector deberá seguir de cerca la evolución climática y el impacto de las heladas sobre las plantas, mientras continúa trabajando en la apertura y consolidación de mercados internacionales para una de las producciones características del Sur mendocino.





