La reforma de la Ley de Salud Mental abrió un nuevo capítulo de debate en Argentina. Tras obtener media sanción en el Senado, el proyecto llegó a Diputados y plantea cambios en los criterios de internación, la atención médica y el funcionamiento de las instituciones especializadas. En diálogo con LV18, la doctora Silvia Papuchado explicó por qué considera necesaria una modificación y puso el foco en una realidad que atraviesa a miles de familias.
«Un enfermo merece que se le tenga respeto»: el reclamo de una especialista
Papuchado (MN 11783), doctora en Psicología Clínica y vicepresidenta del capítulo Políticas Públicas y Salud Mental de la Asociación Argentina de Psiquiatría, sostuvo que la discusión excede cualquier gobierno.
«Es algo por lo que yo vengo peleando hace por lo menos diez años», afirmó. Y cuestionó uno de los conceptos centrales de la legislación vigente: «Un padecimiento no es una enfermedad».
La profesional defendió la importancia de diferenciar las funciones de psicólogos y psiquiatras, y destacó la necesidad de garantizar diagnósticos, pronósticos y tratamientos adecuados.
Internaciones, familias y situaciones de riesgo
Uno de los puntos más sensibles de la reforma de la Ley de Salud Mental es el abordaje de las internaciones involuntarias. Papuchado consideró necesario que las familias puedan participar cuando una persona atraviesa una crisis grave y no reconoce su enfermedad.
«La internación no es un castigo», remarcó. También explicó que cuadros como la bipolaridad, la esquizofrenia o la depresión profunda pueden requerir internación cuando existe un riesgo importante para el paciente o terceros.

El problema de las instituciones y el financiamiento
La especialista cuestionó el cierre de instituciones especializadas y reclamó más hospitales de día, acompañantes terapéuticos y espacios de contención.
Además, señaló que el presupuesto destinado a salud mental representa actualmente el 8,04% del gasto en salud y defendió alcanzar el 10% previsto por la normativa.
Qué puede pasar ahora con la reforma
El proyecto obtuvo 42 votos a favor y 21 en contra en el Senado. Ahora deberá ser tratado por Diputados. Mientras no complete el trámite legislativo, continúa vigente la Ley 26.657.
«La salud mental tiene que ver con la salud, sin duda, pero en el medio hay política», advirtió Papuchado. El desafío será que el debate legislativo se traduzca en recursos, profesionales y respuestas concretas para pacientes y familias.





