La transformación de la iluminación LED en San Rafael avanza sobre algunos de los sectores más transitados del departamento con un objetivo claro: mejorar la seguridad vial, optimizar el consumo energético y extender el servicio hacia barrios y distritos. Sin embargo, el desafío no termina con instalar nuevas luminarias. El vandalismo y el alto costo de cada equipo obligan a redoblar el cuidado de una inversión que financian todos los vecinos.
Un nuevo corredor iluminado entre El Molino y Pobre Diablo
En diálogo con LV18, el director de Electrotecnia y Agua Potable de la Municipalidad, Jesús Dealecio, explicó que una de las obras más importantes se ejecuta en el acceso al nuevo puente baden, donde se instalaron 42 equipos LED de entre 150 y 180 vatios para mejorar la visibilidad en un sector históricamente oscuro.
«Vimos la necesidad de iluminar porque estamos haciendo una obra grande y ya estamos culminándola», afirmó el funcionario.

Más seguridad y una fuerte inversión municipal
Dealecio destacó que el reemplazo de luminarias de sodio por tecnología LED representa una inversión significativa.
«Un equipo tiene un costo promedio de 250 mil pesos, sin contar la instalación, los brazos, cables y toda la infraestructura necesaria», detalló.
Las tareas también alcanzaron avenidas como Juan XXIII, Belisario Roldán, Libertador y distintos cruces considerados críticos por la cantidad de siniestros viales.
El desafío de llegar a barrios y distritos
El funcionario adelantó que el próximo paso será ampliar el recambio hacia los barrios mediante un cronograma por cuadrantes y continuar con intervenciones en distritos.
«No es llegar y poner una luminaria; antes hay que normalizar cables, cumplir normas y adecuar toda la infraestructura», explicó.
Además, confirmó que continúan los trabajos en plazas y el acompañamiento a cooperativas de agua potable para extender las redes en zonas rurales.

El vandalismo, el enemigo de las obras públicas
Dealecio también expresó su preocupación por los daños que sufren luminarias y espacios públicos.
«Cuando los vecinos vean hechos de vandalismo, les pedimos que avisen inmediatamente. Es una manera de cuidar entre todos la ciudad», sostuvo.
Mientras el municipio avanza con uno de los mayores planes de modernización del alumbrado público de los últimos años, el verdadero desafío será que esa inversión pueda sostenerse en el tiempo y llegue a cada barrio del departamento.





