Nahuel Arscone volvió a poner en el centro de la discusión la crisis de la agricultura y la vitivinicultura en Mendoza. En una entrevista con LV18, el presidente del Concejo Deliberante de San Rafael cuestionó con dureza la postura del Gobierno provincial y advirtió sobre el retroceso de una actividad que considera central para la identidad económica y cultural del departamento.
Arscone apuntó contra la política productiva de Mendoza
El dirigente fue especialmente crítico con el ministro de Producción, Vargas Arizu, y sostuvo que debería sincerar su postura sobre el sector.
“Él no cree en la agricultura, la vitivinicultura y que nos está exigiendo a los sureños que la abandonemos. Lo tiene que decir de una vez por todas”, afirmó.
Arscone vinculó esa situación con la pérdida de industrias y recordó el pasado productivo de San Rafael. Según planteó, décadas atrás existía una fuerte presencia de actividades vinculadas a la ciruela, tomate, durazno, vid, membrillo y alfalfa.
La lucha antigranizo, otro punto de conflicto
La falta de un sistema de lucha antigranizo también ocupó buena parte de la entrevista. Arscone expresó preocupación por el impacto que podrían tener las condiciones climáticas y reclamó respuestas a los distintos niveles del Estado.
“Esperemos que este Super Niño no tenga nada de super”, ironizó ante la posibilidad de escenarios climáticos adversos.

Vendimia, tradición y una discusión que divide
El presidente del Concejo también defendió las celebraciones vendimiales frente a quienes cuestionan el gasto público destinado a ellas. Para Arscone, no se trata simplemente de una erogación presupuestaria.
“Cuando se habla de cultura es una inversión, no lo tomemos como un gasto”, sostuvo.
Más allá de la discusión política, su planteo abre un interrogante de fondo: ¿puede Mendoza diversificar su matriz productiva sin relegar la agricultura que durante décadas definió su identidad?
Arscone fue contundente: “Nunca debemos renunciar a eso”.





