La discusión por la reactivación industrial volvió al centro de la escena con la presentación en el Congreso de un documento impulsado por cámaras empresarias PyME de todo el país. El objetivo es claro: frenar el deterioro del entramado productivo, sostener el empleo y recuperar niveles de actividad en un contexto que el propio sector define como crítico.
La iniciativa fue impulsada por distintas entidades, entre ellas la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas (APYME), y reúne propuestas concretas que buscan dar respuesta a una problemática que se agrava mes a mes.
Diagnóstico: caída de la producción y capacidad ociosa
El punto de partida del documento es un diagnóstico compartido por el sector industrial: caída de la producción, aumento de la capacidad ociosa y dificultades financieras crecientes en las PyMEs.
Según explicó Rubén Palau, referente de APYME en Mendoza, muchas industrias operan muy por debajo de su capacidad, en algunos casos con niveles de ociosidad cercanos al 45%. Esto impacta directamente en la sostenibilidad de las empresas y en el empleo.
A ese escenario se suma la pérdida de consumo interno, un factor clave para el desarrollo de la industria nacional. Menos ventas implican menos producción, y eso se traduce en suspensiones, despidos o cierres.
Las 7 medidas para la reactivación industrial
El plan presentado en el Congreso se estructura en siete ejes principales que buscan atacar distintos frentes de la crisis.
Entre las propuestas se destacan la declaración de una emergencia económica, productiva y social para el sector industrial, la implementación de una moratoria previsional y un plan de regularización de deudas con ARCA.
También se incluye la modificación de la normativa concursal para facilitar la reestructuración de pasivos, algo que hoy representa una traba para muchas empresas en crisis.
Otro punto clave es la creación de un programa de liquidez productiva, orientado a mejorar el acceso al financiamiento para las PyMEs, junto con medidas para reactivar el consumo de bienes industriales nacionales.
Importaciones y competencia desigual
Uno de los ejes más críticos del planteo empresario es el impacto de las importaciones. Si bien reconocen que son necesarias en ciertos casos, advierten que la apertura actual genera una competencia difícil de sostener para la producción local.
Los datos que maneja el sector reflejan incrementos significativos en productos importados: neumáticos, línea blanca, maquinaria agrícola, textiles, calzado e incluso alimentos.
El caso de los neumáticos es ilustrativo: sobre un consumo anual estimado de 10 millones de unidades, cerca de 8 millones serían importadas. Esto explica, en parte, la crisis de empresas emblemáticas del sector.

El impacto en el empleo
La caída de la actividad industrial tiene una consecuencia directa: la pérdida de puestos de trabajo. Y no solo en las grandes empresas, sino especialmente en las PyMEs, que son las principales generadoras de empleo en el país.
Desde el sector advierten que los empleos que se pierden en la industria no pueden ser absorbidos fácilmente por otras actividades, como la minería o el petróleo.
Incluso en esos sectores, señalan, el crecimiento no se traduce necesariamente en más trabajo. En algunos casos, pese al aumento de exportaciones, se registraron caídas en el empleo.
Falta de diálogo con el Gobierno
Otro de los puntos más cuestionados por los empresarios es la falta de diálogo con el Gobierno nacional. Según relatan, no han logrado ser recibidos por funcionarios oficiales para plantear la situación del sector.
La presentación del documento en el Congreso fue acompañada por legisladores de la oposición, mientras que, según indicaron, no hubo respuestas del oficialismo.
Para el sector PyME, este escenario dificulta aún más la posibilidad de avanzar en soluciones concretas.
Reactivación industrial y mercado interno
El documento pone el foco en la necesidad de fortalecer el mercado interno como base para cualquier proceso de reactivación industrial.
Sin consumo, sostienen, no hay producción posible. Y sin producción, el empleo sigue en caída.
En ese sentido, advierten que la estrategia económica actual prioriza sectores exportadores que, por sí solos, no pueden compensar la pérdida de actividad en la industria.
Una advertencia sobre el futuro
El planteo de las PyMEs no es solo un diagnóstico, sino también una advertencia. Sin cambios en el rumbo económico, aseguran, la crisis podría profundizarse.
La reactivación industrial aparece así como un desafío urgente, no solo para el sector productivo, sino para el conjunto de la economía.
El documento presentado en el Congreso busca abrir ese debate. La incógnita, por ahora, es si habrá voluntad política para avanzar en ese sentido.

Más sobre «reactivación industrial»
https://www.apyme.org.ar/delegacion/Mendoza
https://lv18.com.ar/pymes-en-crisis-caida-consumo-reforma-laboral/





