Los terremotos en Venezuela continúan dejando una devastadora estela de destrucción. A casi dos semanas del doble movimiento sísmico de magnitudes 7,2 y 7,5, separados por apenas 39 segundos, las autoridades confirmaron 4.490 muertos, 16.740 heridos y miles de personas que aún permanecen sin hogar mientras continúan las tareas de rescate entre los escombros.
Venezuela confirma 4.490 muertos y mantiene un gigantesco operativo de rescate
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que ya fueron rescatadas 6.462 personas y que 120.794 familias recibieron asistencia desde el inicio de la emergencia.
«Ya se contabilizaron 4.490 fallecidos, 16.740 heridos, 6.462 personas rescatadas y 120.794 familias atendidas», señaló Rodríguez a través de la red social X.
Además, precisó que trabajan en la emergencia 2.422 rescatistas internacionales, 31.837 efectivos y 30.535 voluntarios, en uno de los mayores despliegues humanitarios registrados en la historia reciente del país.
Las provincias del norte siguen siendo las más castigadas. Barrios enteros quedaron reducidos a escombros y miles de familias permanecen en refugios temporales sin acceso pleno a agua potable, electricidad ni atención sanitaria.
El reclamo de Venezuela ante la ONU para acelerar la reconstrucción
Frente a la magnitud de la catástrofe, el canciller Yván Gil reclamó ante la Organización de las Naciones Unidas el desbloqueo de los fondos soberanos retenidos al Estado venezolano.
«Esta medida es crucial para que Venezuela disponga de los recursos necesarios para reconstruir tanto la infraestructura material como la calidad de vida de todos los ciudadanos afectados», sostuvo el diplomático.
Especialistas estiman que la reconstrucción demandará inversiones millonarias y podría extenderse durante varios años debido a los daños sufridos en viviendas, hospitales, escuelas e infraestructura pública.

El estremecedor relato de un sobreviviente atrapado bajo los escombros
Uno de los testimonios más impactantes es el de Mikel Abecia, ingeniero que sobrevivió al derrumbe de su edificio en La Guaira.
«Yo me encontraba en mi departamento, en el sexto piso. Estábamos viendo los partidos del Mundial y comenzó el terremoto», recordó.
El hombre relató que desde su ventana observó cómo otro edificio colapsaba antes de impactar contra el suyo.
«Esa es la imagen que me quedó grabada: verlo caer delante de mis ojos. Ese edificio absorbió al mío. Sentí un gran vacío. Sentí que me iba», describió.
Tras quedar sepultado durante casi cuatro horas, nunca perdió la esperanza.
«Lo primero que pensé fue: ‘Mikel, estás vivo. Tenés que salir de esto'», afirmó.
También recordó la angustia de los primeros minutos bajo toneladas de escombros.
«No podía respirar. Tenía mucho peso sobre mí. Logré girar el torso y pude respirar un poco mejor. Pensé que si estaba vivo era por algo y que alguien iba a venir a ayudarme», concluyó.





