La vitivinicultura de Mendoza enfrenta una serie de desafíos que ponen en juego la rentabilidad de los productores, el empleo rural y el futuro de la industria. En una reunión con productores primarios, cooperativas y bodegueros del sur provincial, el senador Mauricio Sat reclamó financiamiento, medidas para reducir el excedente vínico y el restablecimiento de la lucha antigranizo.
Stock de vino: proponen intervenir sobre 2 meses y medio
Sat advirtió que las existencias acumuladas equivalen a entre siete y ocho meses de stock. Frente a este escenario, propuso actuar sobre el equivalente a dos meses y medio mediante la inmovilización temporal del vino o su exportación gradual, con financiamiento para concretar las operaciones.
El legislador también reclamó créditos para los productores primarios. Aunque sostuvo que la producción de uva y las ventas de vino mantienen un mercado prácticamente equilibrado, alertó que la falta de rentabilidad puede acelerar la salida de agricultores.

Créditos y lucha antigranizo, entre los reclamos
El senador pidió un plan vitivinícola provincial que brinde previsibilidad y cuestionó que la reconversión productiva sea presentada como la principal respuesta a la crisis. También exigió al Gobierno mendocino restablecer la lucha antigranizo, una herramienta que considera fundamental para proteger la producción.
“Sin vitivinicultura y sin rentabilidad, nuestros distritos se van a quedar sin trabajo”, advirtió Sat. El planteo pone el foco en una consecuencia que va más allá de las bodegas: la pérdida de productores puede debilitar las economías locales y reducir la disponibilidad futura de uva.
El legislador alertó que, si continúa el abandono de fincas, Mendoza podría incluso verse obligada a importar vino para abastecer a su industria. El desafío es sostener a quienes producen hoy antes de que la pérdida de capacidad productiva se vuelva difícil de revertir.





