13 de marzo de 2026
lv18-y-vos
101.5-830
San Rafael
Ícono del clima
--°C
-
Cargando...
EN VIVO
A CONTINUACIÓN

Inflación en Argentina: 7 señales de alerta que el Gobierno ignora mientras los salarios siguen perdiendo

Por Verónica Iglesias

13 de marzo de 2026
Supermercados reflejan el impacto cotidiano de la inflación en Argentina.
Supermercados reflejan el impacto cotidiano de la inflación en Argentina.

El último dato del Índice de Precios al Consumidor volvió a encender el debate económico. La inflación en Argentina registró un 2,9% en febrero según el INDEC, un número que el Gobierno nacional presentó como una señal de desaceleración. Sin embargo, distintos economistas advierten que detrás de ese porcentaje hay una realidad más compleja: precios que siguen subiendo, ingresos que pierden poder de compra y una estrategia económica basada en la recesión.

El dato, que en apariencia parece moderado, no sorprendió a varios analistas. Entre ellos, Hernán Herrera, coordinador e investigador del área de economía del Instituto Argentina Grande, quien explicó que el comportamiento inflacionario de los últimos meses muestra que el problema todavía está lejos de resolverse.

“Hace nueve meses que el Gobierno no logra bajar la inflación de manera sostenida. Es una de sus principales batallas y claramente no la está ganando”, señaló Herrera en diálogo con LV18.

La inflación en Argentina sigue sin mostrar una baja sostenida

Para el economista, el 2,9% publicado por el organismo estadístico se ubicó incluso por debajo de algunas estimaciones privadas, que calculaban que el índice podría ubicarse cerca del 3,1%.

Sin embargo, más allá de las diferencias técnicas en la medición, Herrera sostiene que el verdadero problema no está solamente en el número final.

“La discusión sobre la inflación muchas veces se da en abstracto. Pero en realidad lo que se está discutiendo es cuánto valen los ingresos reales de los trabajadores”, explicó.

En ese sentido, advirtió que el fenómeno más visible hoy en la economía cotidiana es la pérdida del poder adquisitivo. Mientras los precios continúan aumentando, los salarios, jubilaciones y otros ingresos avanzan a un ritmo menor.

El resultado es evidente en la vida diaria: cada vez más hogares llegan con dificultad a fin de mes.

Ingresos que caen frente a los precios

Según Herrera, el problema central de la política económica actual es que no existe una estrategia clara para acompañar los aumentos de precios con mejoras en los ingresos.

En su análisis, el Gobierno se concentra en intentar moderar la inflación, pero descuida el impacto social de ese proceso.

“No se trata solo de controlar precios. El problema es que no hay una política que acompañe los ingresos de la población”, afirmó.

Esto tiene consecuencias directas en el consumo, uno de los motores de la economía argentina. Con salarios más débiles, la demanda interna se reduce y el círculo económico se vuelve cada vez más frágil.

Las tasas de interés elevadas complican el pago de créditos personales.

Recesión como ancla económica

Uno de los puntos más críticos del análisis apunta a la estrategia utilizada para intentar contener la inflación.

Para Herrera, el ancla real del programa económico no es el tipo de cambio, sino la recesión.

Es decir, una caída de la actividad económica que reduce el consumo y, de esa forma, limita el aumento de los precios.

El problema, advierte, es que ese camino implica costos económicos y sociales cada vez más altos.

“Cuando la economía se enfría, se reducen las ventas, cae la producción y se deteriora el empleo. Eso termina afectando el ingreso de las familias”, explicó.

De hecho, algunos indicadores ya reflejan ese escenario. La actividad industrial muestra caídas frente a los niveles de 2023, mientras que la construcción registra retrocesos aún más marcados.

El empleo y la deuda de los hogares

Otro dato que preocupa a los economistas es el crecimiento de la morosidad en los créditos personales.

Según estimaciones citadas por Herrera, cerca del 12% de las carteras de préstamos bancarios presentan retrasos en los pagos.

Esto refleja una realidad cada vez más frecuente: familias que recurren al crédito para sostener gastos básicos, pero que luego tienen dificultades para afrontar las cuotas debido a las altas tasas de interés.

“Las tasas siguen siendo muy altas y eso agrava el problema del endeudamiento de los hogares”, señaló el especialista.

La discusión por el índice de inflación

En paralelo, en los últimos meses surgió otro debate alrededor de los cambios en los ponderadores utilizados para calcular el Índice de Precios al Consumidor.

Algunos economistas sostienen que, con la actualización metodológica, la inflación podría haber sido levemente mayor en algunos meses recientes.

Sin embargo, Herrera considera que el problema central no pasa por la medición.

“El índice está bien construido. El problema no es metodológico, sino económico. Estamos en una economía que cambia muy rápido y con niveles de inflación todavía muy altos”, explicó.

El economista Hernán Herrera advirtió que la inflación en Argentina sigue afectando el consumo y el poder adquisitivo de las familias.

Factores internacionales que podrían presionar los precios

El escenario inflacionario tampoco depende únicamente de variables internas.

Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, particularmente entre Estados Unidos, Israel e Irán, ya empiezan a tener impacto en el precio internacional de la energía.

Si esos costos continúan aumentando, podrían trasladarse a los precios internos y generar nuevas presiones inflacionarias en los próximos meses.

En un país con alta dependencia energética y fuerte incidencia de los combustibles en la estructura de costos, cualquier movimiento global termina repercutiendo en la economía doméstica.

Un modelo económico que genera dudas

En este contexto, Herrera advierte que el actual programa económico enfrenta limitaciones estructurales.

El Gobierno busca sostener un dólar relativamente estable y mantener la disciplina fiscal, pero la economía real muestra señales de deterioro.

La industria se encuentra por debajo de los niveles del año pasado, la construcción acumula fuertes caídas y el mercado laboral muestra síntomas de precarización.

“El problema es que muchas de las actividades que hoy crecen, como el agro o el sector financiero, generan poco empleo y poco salario”, explicó.

Esto significa que el ingreso de divisas no necesariamente se traduce en una mejora para la mayoría de la población.

Inflación en Argentina y un futuro económico incierto

A pesar de que algunos sectores exportadores están generando más ingresos en dólares, esos recursos no parecen derramarse sobre el conjunto de la economía.

Para Herrera, allí aparece uno de los grandes dilemas del modelo actual: más dólares en ciertos sectores, pero menos capacidad de consumo en los hogares.

“Está entrando más dinero por exportaciones, pero no se está distribuyendo. En la otra punta, la gente no llega a fin de mes”, concluyó.

Mientras tanto, el debate sobre la inflación en Argentina sigue abierto. Y aunque los números oficiales muestren una leve desaceleración, la discusión de fondo continúa siendo la misma: cuánto pesa realmente la inflación en el bolsillo de los argentinos.

El debate sobre la estrategia económica del Gobierno sigue abierto entre especialistas.

Información relacionada

https://argentinagrande.org/

https://lv18.com.ar/canasta-basica-febrero-cuanto-necesita-no-ser-pobre/